La crisis de la Inmediatez
Vivimos en la era de la gratificación instantánea. Con unos pocos clics, podemos ordenar casi cualquier producto y tenerlo en nuestras manos en cuestión de horas. Este modelo de negocio, impulsado por gigantes del e-commerce como Mercado Libre y Amazon, ha redefinido las expectativas del consumidor y se ha convertido en el nuevo estándar de oro del servicio al cliente. Sin embargo, esta conveniencia tiene un costo oculto, uno que no aparece en el ticket de compra: una creciente “crisis de la inmediatez” que está comenzando a fracturar el tejido de nuestras ciudades, colapsando la movilidad y deteriorando la calidad de vida de miles de personas.
Para entender la magnitud del problema, basta con mirar al norte de la Ciudad de México. El corredor Cuautitlán-Tultitlán-Tepotzotlán (CTT) se ha consolidado como el epicentro logístico más importante del país. La demanda de espacios industriales es tan voraz que la tasa de desocupación ha alcanzado mínimos históricos, llegando a tan solo un 0.3% en 2025. Esta saturación no es una estadística abstracta; es una realidad física de bodegas, CEDIS (Centros de Distribución) y naves industriales que se expanden sin control, devorando el paisaje urbano.
Esta concentración masiva de infraestructura logística es la manifestación directa de la promesa de “entrega el mismo día”. Para cumplirla, las empresas necesitan estar lo más cerca posible de sus consumidores finales (la última milla), insertando enormes centros operativos en zonas ya densamente pobladas como Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán, Tultitlán y Tultepec. El resultado es un sistema al borde del colapso.
Gustavo Padrón

