Dislexia en Niñas y Niños: Comprender para Acompañar
“Cada niño es especial”, dice el título original de la película Taree Zameen Par (Estrellas en la Tierra) que, por cierto, te recomiendo muchísimo verla. En una de sus escenas más emotivas, el profesor de arte explica con paciencia y pasión a los padres de Ishaan que su hijo no es flojo ni desobediente, sino que vive con dislexia. A través de analogías y ejemplos visuales, el docente les muestra que Ishaan no ve el mundo como ellos, y que lo que necesita no es castigo, sino comprensión, apoyo y herramientas que le permitan aprender a su manera. Esa escena refleja una gran verdad: Cuando los adultos cambiamos la mirada, los niños pueden desplegar sus alas.
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¿Qué es la dislexia?
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente la habilidad para leer, escribir y, a veces, para comprender textos escritos. No se debe a una falta de inteligencia ni a problemas visuales o auditivos. Es una condición neurobiológica que afecta la forma en que el cerebro procesa la información escrita.
Las niñas y niños con dislexia suelen tener un desarrollo normal en otras áreas, pero presentan desafíos específicos al enfrentarse con las palabras, los sonidos, y la escritura. Detectarla a tiempo es clave para evitar que la frustración o la baja autoestima dañen su bienestar emocional y social.
¿Cómo se manifiesta la dislexia en la infancia?
La dislexia puede manifestarse de distintas formas, y no todos los niños presentan los mismos síntomas. Algunos ejemplos comunes incluyen:
- Confusión de letras similares: como “b” y “d” o “p” y “q”.
- Lectura lenta y con esfuerzo: les cuesta reconocer palabras a simple vista.
- Dificultades para escribir palabras como se pronuncian: omiten letras, cambian el orden o escriben como suenan (ej. “komida” en vez de “comida”).
- Problemas para aprender rimas o secuencias: como los días de la semana o el abecedario.
- Evitan leer en voz alta: por vergüenza o miedo a equivocarse.
Es importante destacar que un niño que escribe mal una palabra de vez en cuando no necesariamente tiene dislexia. La diferencia está en la frecuencia, persistencia y el impacto que tiene en su desempeño académico.
¿Cómo pueden intervenir las y los profesionales?
El acompañamiento adecuado puede hacer una gran diferencia. Entre los profesionales clave que intervienen se encuentran:
1. Psicólogas y psicólogos infantiles
Evalúan el perfil cognitivo del niño, identifican si hay dislexia u otro trastorno del aprendizaje y trabajan la autoestima, motivación y emociones asociadas. Muchas veces, niñas y niños con dislexia han sido etiquetados como “flojos” o “rebeldes”, y necesitan sanar esas heridas emocionales. Además implementan estrategias de aprendizaje para mejorar sus habilidades.
2. Psicopedagogas y psicopedagogos
Diseñan estrategias y materiales de apoyo personalizados. Por ejemplo, usan juegos fonológicos, mapas mentales, pictogramas o lectura multisensorial para facilitar el aprendizaje.
3. Docentes sensibilizados
Una maestra o maestro informado puede adaptar su forma de enseñar: dar más tiempo en los exámenes, permitir presentaciones orales en lugar de escritas, o usar colores y movimientos para reforzar el aprendizaje.
4. Fonoaudiólogos o terapeutas del lenguaje
Ayudan a mejorar la conciencia fonológica (la habilidad de identificar y manipular sonidos del lenguaje), lo cual es esencial para el desarrollo lector.
¿Qué pueden hacer madres, padres y cuidadores?
- Informarse: Entender qué es la dislexia es el primer paso para apoyar desde el Amor y no desde la frustración.
- Evitar etiquetas: No decir frases como “es flojo”, “no le echa ganas” o “es desobediente”.
- Celebrar los avances: Reconocer cada logro, por pequeño que sea, impulsa su autoestima.
- Buscar apoyo profesional: La intervención temprana mejora el pronóstico a largo plazo.
- Fomentar sus talentos: Muchos niños con dislexia destacan en áreas creativas, deportivas o técnicas. Ayúdales a descubrir y fortalecer su potencial.
Para cerrar…
La dislexia no es un obstáculo para aprender, sino una invitación a enseñar y a aprender de forma diferente. Así como en Taree Zameen Par, cuando un adulto decide mirar más allá de los errores ortográficos y del boletín escolar, descubre un mundo interior lleno de sensibilidad, imaginación y talento. Y entonces, en lugar de apagar su estrella, la ayuda a brillar.






